08 abril, 2018
29 enero, 2015
MI CALLE.
Hoy me senté en el antejardín
de la casa en plena avenida octava con
cuarenta y seis en el barrio El Bosque
al norte de la ciudad, lugar que he habitado la mayor parte de mi vida. Un
árbol de aguacate protege la vivienda del sopor de la tarde. Mientras la brisa
refresca mi cuerpo, observo como los chicos de una escuela pública transitan
con cierta parsimonia, otros más apurados se desplazan como pasajeros en
motocicletas de “piratas” que a falta de parches y pata de palo, cargan su
casco y sus gafas oscuras en los días de sol. En el resto de la tarde la podría describir como una calle tranquila.
La calle como tal es
inclinada. Desemboca en un puente que sirve como frontera entre el Bosque y La
Campiña. Ahora han instaurado a unos policías
bachilleres que se la pasan coqueteándole a las muchachas que transitan el sector.
Esta calle también la
recorre Don Néstor, un sexagenario que hace las
veces de celador. Él con su traje azul celeste y su desvencijada
bicicleta recorre de manera pausada toda una manzana. La primera vez que lo vi
pasar, escuché una canción del Charrito
Negro y la segunda vez un locutor con voz engolada le toma el pelo a
una oyente y le hace insinuaciones con
doble sentido. El pobre Néstor ni se inmuta, en su rostro veo una mirada
triste, como si fuera un zombie.
Lo que antes fueron casas amplias, ahora en su mayoría son
edificios con personas que ya ni siquiera conozco. A lo lejos alcanzo a escuchar
el pregonar de la negra Carmen. En cuestión
de minutos ella aparece con sus uno setenta de de estatura, su toalla
amarrada en la cabeza, que le sirve para apoyar su platón y una potencia en la voz que emite con su particular
: ¡ Aguacaaatre!
También evoqué las tardes en
esa calle en donde aprendí a montar bicicleta. Esa Arbar plateada fue el
Bucéfalo o el Rocinante que me enseñó, cada vez que perdía el equilibrio, a conocer como sabe el pavimento.
En este antejardín mi padre
pasaba sus tardes llenando crucigramas, saludando a cuanta persona pasara. Hoy
yo estoy ocupando su lugar. Sentado en un muro, esperando probablemente que la
parca también pase por mí.
12 diciembre, 2014
SÍGANME LAS SEÑAS.
Los brazos extendidos enseñan las manos con las palmas hacia arriba que ascienden de
manera parsimoniosa. Tumbadoras, congas
y alegres aumentan el volumen in
crescendo. Si el director realiza el movimiento de manera inversa, girando
las palmas, genera el efecto contrario. Por instantes se escuchan aires de Jazz, Zamba o Currulao.
Toda interpretación nace y muere en ese mismo momento.
Una señora de avanzada edad,
sentada a mi lado, mueve sus hombros al
son de un tambor, hace unos minutos casi no podía ni caminar.
Otras dos chicas, desde sus sillas, intentan crear una coreografía
jugando con la soltura de sus brazos.
El director, se voltea y nos ofrece señas a los espectadores, nosotros aplaudimos, aullamos y guardamos
silencio.
La Sonora por Señas es el
nombre de esta agrupación de catorce hombres, que sin ser sordomudos, se
comunican con un lenguaje que el director muestra con sus manos, denominado
percusión con señas y que además trabaja mediante la improvisación. Es decir
que ni los músicos saben que ocurrirá en
ese show, Escucharlos en vivo es experimentar un alto grado de
espontaneidad.
Y aunque parafrasee a la agrupación puertorriqueña, La
Sonora Ponceña, su identidad se aleja
de cualquier cliché.
*****
Un veintiún de agosto de
este año me encontré en los pasillos del auditorio Xepia de la Universidad
Autónoma con un hombre delgado, de cabello largo y nariz aguileña. Un Fito Páez valluno. Se
trata de Rodrigo Matta el director de La Percumotora, una banda que nació en
Cali en el 2012 y que implementó un lenguaje en el que se maneja un código
netamente corporal. La idea nace a raíz de una beca que se ganó Mattta para
estudiar música en Argentina. Allá tuvo
la oportunidad de ver la banda La Bomba
del Tiempo, agrupación musical que fusiona el folklor de Buenos Aires con la percusión brasilera,
uruguaya y africana. Fueron tres años de estudio en la escuela CERPS (Centro de estudio de percusión con
señas) y fue en ese tiempo en el que aprendió las herramientas de la improvisación. Mira su reloj de pulso y me
dice que dentro de poco va a iniciar el espectáculo, no sin antes añadir
que él fue el que trajo ese lenguaje musical al país. Me despido y minutos previos
le pregunto por La Sonora por Señas. Su rostro cambia, esboza un gesto de
molestia, confiesa que ese grupo se originó por una diferencia entre sus
directores y culmina con una frase, que para mí sonó diplomática: “Sé que existen más o menos desde abril y que
están trabajando también”.
*****
Con el dedo índice se señala a cada músico que responderá la siguiente seña. De esta
forma se puede seleccionar a un músico
específico o a un grupo que no esté compuesto por ellos, el público o
también llamados cómplices, para que atiendan a las diferentes
señas. Es importante mirar a cada músico
para confirmar que él ha visto la
indicación.
*****
Fue una tarde de un quince
de Julio cuando arribé a La Fundación
Hábitat, una casa de tres pisos ubicada en el barrio Santa Isabel en toda
la carrera 38, enfrente de La
Universidad Libre. En ese lugar trabaja, como promotor cultural, David Molina, el
director de La Sonora por Señas.
Ahí también es el ensayadero de la banda, Molina me habló
de Matta. Siento en el tono de su voz un dejo de rencor, de herida, de dolor.
Inicia narrando que él se echó a La Percumotora al hombro, y que hasta había
logrado cierto liderazgo con los
músicos. Así que un día Rodrigo, de manera arbitraria, le comunica que él no continúa. Ese acontecimiento sembró, en el que sería el futuro director de La Sonora,
una obsesión: Estudiar durante horas, leyendo libros acerca del lenguaje
de señas, practicar y practicar. Lo que fue una relación maestro – púpilo se transformó en una dura
competencia por demostrar quién es el mejor.
Otro de los detonantes
surgió a raíz de un toque a Medellín, en el que incluía viáticos y el pago de
dos millones de pesos a cada músico. Rodrigo no aceptó la propuesta. Eso motivó a David, en una reunión
de La Percumotora, a levantar la mano y
decir quien se iba con él. Se llevó a la mitad del grupo. El toque al fin nunca
se dio.
*****
En La Sonora por Señas no
hay mujeres. O por lo menos no en
la tarima. La única presencia femenina
se descubre en el área administrativa. Mientras que en La Percumotora está en la percusión Valentina Arenas. Ella
manifiesta que la experiencia en el grupo ha sido gratificante. El aprendizaje
es continuo porque siempre se está estudiando, además disfruta mucho las bromas
de sus compañeros.
Por otra parte David Molina,
director de La Sonora por Señas, cuenta
que en una ocasión una chica intentó ingresar a la banda pero le tocó irse para
Bogotá. Agrega que una mujer sería rico, pero ya dos es complejo, porque entre
ellas se odian. Remata citando una frase del director de cine Woody Allen: “A
las mujeres no hay que entenderlas porque las
mujeres se quieren y se odian, yo prefiero quererlas”.
*****
Miguel Cabezas no es músico.
Sin embargo hace parte del grupo que decidió desertar de La Percumotora.
Confiesa que ingresó a La Sonora por la confianza que le inspira David. Para
Cabezas, Molina ha sido como un padrino. Se conocen desde hace cinco
años, época en que decidió practicar Capoeira, arte marcial brasilero de origen
africano que combina baile, música y acrobacias, en el que David fue su mentor. Ahora Miguel
no solo hace parte de La Sonora sino que
trabaja para la Fundación Hábitat. Es
quien mantiene todo en orden: limpia, organiza el lugar, está pendiente del
letrero de la puerta que da a la calle,
entre otros oficios. Sin embargo expresa que es de lo que menos sabe de música
en La Sonora, por tal razón solo se ha
dedicado a tocar la campana, entre otros instrumentos, pero él sueña con
estudiar para tocar percusión. Por tal razón
acoplarse fue difícil, porque hay conceptos que no entiende. Pero por
fortuna sus compañeros lo han apoyado, le dan pautas, están pendientes de su
proceso de aprendizaje y eso le ha
facilitado la adaptación. Rescata que cuando alguien no hace un corte bien, le
hacen la bulla, pero no con el objetivo
de “echarle aceite”, expresión entre el
argot de los músicos que significa humillar al otro, sino que es un
mecanismo para incentivar la exigencia de los artistas de la agrupación.
Miguel también ha
aprendido el arte del clown, de ser
recreacionista y hasta tocar Zamba,
porque sabe que vivir de la música es difícil, por eso entiende que debe
rebuscarse, se debe convertir en un todero.
*****
En la carrera cuarta con
cuarenta y cinco, en el barrio Salomia, Bernardo Gutiérrez, más conocido en La
Sonora como “ Koko”, asoma por un
balcón. Es un joven de apenas veintiséis años, pero su figura rolliza y su barba
frondosa lo hacen ver mayor. Alterna su rol en La Sonora con el de baterista en una banda de
rock denominada Dr. Jekyll. De igual manera utiliza la terraza de su casa como
ensayadero de bandas. Cuando le pregunté
por su experiencia en La Sonora me confesó que había llegado por audición y que
al principio le dio susto porque por ese entonces estudiaba en el IPC,
Instituto Popular de Cultura y los profesores le pedían que tocara en la
marimba un currulao y él lo hacía, después le pedían música del
Pacífico y a él le sonaba igual, no
sabía diferenciar un ritmo del otro.
Cuando recién ingresó a La Sonora se ensayaba dos veces a la semana y se
estudiaban ritmos de África y a la sesión siguiente otro de Cuba. Y todos los debía memorizar, situación que lo
mortificó porque no traía ese bagaje. Sin embargo ahora siente que se ha vuelto
más estudioso y eso le ha ayudado a acoplarse rápido y a conectarse con los
demás miembros de la agrupación.
*****
Eddy Colman, fue hasta hace
unos meses programador de la emisora El Sol de la cadena radial RCN y jurado de
Metrópolis, un proyecto que promovía grupos locales de salsa o hip hop. Para
Colman un grupo debe tener una canción bandera para abrirse espacio en los
medios de comunicación y así darse a su público. El paso siguiente es hacer
buen mercadeo y uno de los aspectos que se debe tener en cuenta es la novedad
de la propuesta musical. Sin embargo para David Molina el hecho de pegar en la
radio no es su objetivo. Su argumento es que La Sonora por Señas no toca una
canción como tal, sino que su música
nace de una creación, pero en lo que sí están orientados es que su trabajo pueda convertirse en un producto comercial: “como el disfrute de lo que hacemos ,la
pasión que tenemos por el toque del tambor , lo bacano que es estar en la escena , lo que estoy viviendo de unos años para acá que es
crear en el momento y tener ese vínculo con ese público asistente, esto lo
queremos hacer lo más comercial del
mundo”.
*****
Eran las diez de la mañana,
estoy sentado en una banca por el pasillo que está adelante del Café y Café que colinda con La
librería Nacional del Centro Comercial Chipichape, al norte de Cali. Allí arriba
un hombre de uno ochenta de estatura,
lleva puesta una gorra gris que hace juego con su
camiseta. Es Richard Yori, un melómano y el actual asesor musical de Delirio. Él
con acento arrastrado me comenta la importancia
de la aparición de estos grupos con propuestas novedosas. Apela que no importa que sea rock, blues o
jazz, lo relevante es la exploración porque eso nutre a cada músico y en lo que respecta a la
promoción argumenta: es probable que
veinte o veinticinco años antes era imposible hasta para ellos pensar en grabar
pues porque antes las condiciones para grabar eran otras y había que alquilar un estudio y tener buenos micrófonos, tener a un ingeniero y además de todo hacer
una buena mezcla, ahí está el éxito de
una buena mezcla y sacarlo y sentarse a esperar, era muy difícil los costos
eran altísimos. Ahora cualquiera de nosotros estamos en la posibilidad de hacer una grabación, sea
digital de audio o de vídeo, hay
concursos para hacer películas con su cámara. Lo mismo es en la música ahora es mucho más fácil porque hay los
medios de dispersar esa información y de hacer una muestra, grabarlo y subirlo al
ciberespacio”. De igual manera opina que quien plantó la semilla para que
la proyección a nivel internacional de estas propuestas fue Hugo Candelario que tuvo la fortuna de
viajar por todo el mundo a llevar el currulao y la música del pacífico. Hoy
existe un formato denominado World
Music, que consiste en una mezcla de
varios géneros de la música para venderlos mejor en los festivales.
*****
Son las siete de la noche de
un viernes once de julio en la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero.
Los músicos lucen camisa blanca de lino y pantalón dril caqui. Los abriga una luz cenital:
TAKAPATA PUM… PITIKA… TAN
TAN… PRARRRRRRA… BUMMMM… SHISHISHISHA… PUM PA TA CUM… PUKATA PLUM… TRA PRARRATA
PLAN …
La señora de avanzada edad
que se le dificultó sentarse a mi lado ahora aplaude, grita, mueve sus hombros.
Las chicas se contienen de ponerse de pie y bailar. Me percato que el
director de nuevo gira, nos mira, y nos enseña una nueva seña. Me uno
a la complicidad. Uno de los músicos
lanza un estribillo: “ La Sonora en la
casa … ¡ Ay cómo va!”… De nuevo
repite la primera frase, nos indica que respondamos y cantamos al unísono: ¡ Ay cómo va! … Al terminar el show salgo extasiado y es ahí
cuando tomo la firme decisión de contar esta historia.
18 agosto, 2014
28 julio, 2014
CALICULTURA.
En las calles de esta urbe
tropical escucho a sus habitantes quejarse porque en La “Sucursal del Cielo” no
hay cultura. Algunos osados se han ensañado en
compararla con latitudes como Bogotá, Medellín o la misma Cartagena.
Sin embargo me entero por
algunos medios de comunicación que está
en pleno furor un Festival de Salsa, que además el director de cine Óscar “ Papeto” Ruíz, está próximo a exhibir
en salas de cine su película “ Los
Hongos” y que grandes exponentes de nuestro folclor están en el exterior
mostrando una cara amable de Cali. Entre ellos se destacan: Esteban Copete con
su Kinteto pacífico, que se fueron de
presentación a Washington o Herencia de Timbiquí que arrancan una gira por
Europa.
Pero no solo el trabajo de
los artistas mencionados con anterioridad
es relevante en nuestra región, descubro que atrás de ellos están
emergiendo nuevos talentos que experimentan
con diversos géneros y puestas en escena
como ocurre con la Percumotora y la
Sonora por Señas.
Las dos emplean un mecanismo
novedoso. En el show ellos no sabe que puede pasar, todos los músicos
están a la expectativa de un código de
señas que el director les transmite, para así generar un ambiente de espontaneidad. El valor agregado que
tiene la segunda agrupación es que
incluye la participación del público al
que deciden denominarlo “cómplices”.
Así querido lector le aconsejo que deje a un lado el
“Calibalismo” y se acerque a leer la programación cultural de la ciudad para
que la disfrute, al igual que yo, y así
mismo riegue la bola para cimentar una imagen positiva de nuestra región.
14 julio, 2014
CARGANDO MI CRUZ.
Mujeres con piernas torneadas, pechos firmes y piel tostada por el sol son algunos ingredientes que galardonan las constantes subidas que estoy realizando al cerro de las tres cruces. Sin embargo, aunque no lo crean, mi motivación es otra: mejorar mi estado físico.
Desde hace años los
resultados de mis chequeos médicos no han
sido favorables. Cada galeno esgrime una queja por mí desparpajada
manera de vivir: consumo de alimentos
altos en grasa saturada, harina y poco ejercicio. Algunos se han atrevido a
indagar si quiero seguir con vida.
Ante tanta presión decidí
aprovechar la temporada de vacaciones, y una tusa tenaz, para lanzarme a
la aventura de caminar casi a diario por
diversos senderos que desembocan en el reconocido lugar.
Desde eso de las siete y
media de la mañana me apero de gorra, camiseta, bermuda, doble media, para
evitar las ampollas, y zapatillas cómodas. El sol por esta temporada azota con
sus brazos como látigos de fuego. Por tal razón, en ocasiones me aplico
protector.
Como muchas actividades en
la vida lo más
duro consiste en arrancar. Así
que toca armarse de fuerza interior y gritar, así sea en mi cabeza: ¡Vamos tú puedes, eres un guerrero! Para los más audiovisuales pueden encerrarse
a mirar una maratón de ROCKY todo el
domingo y arrancar un lunes.
En el recorrido se topa uno
con gran diversidad de pájaros de distintos colores y trinos. De igual manera
el trayecto es auspiciado por una sinfonía de chicharras que te otorgan cierto
ritmo al caminar.
En algunos tramos me doy
licencia para trotar. Sin embargo es tal la empinada que tengo que parar al
sentir que mi corazón se transforma en
un instrumento de percusión.
Mi ilusión se resume en que
en la cima me espera un vaso desechable con sumo de zanahoria, por la módica
suma de tres mil pesos. Así que al llegar, agitado, me recibe uno de los vendedores
que aunque sabe que voy a pedir, pregunta:
-
Quiubo patrón ¿qué le sirvo?-
Lo importante del asunto es que me consienten,
porque me dan crédito.
Algunos se toman las barras
para hacer malabares, brincan, dan volteretas en el aire, no solo para enseñar
sus músculos trabajados sino para utilizar su destreza física como estrategia
de conquista. Al ver este espectáculo asocio esas imágenes con la de los monos
en mis visitas al zoólogico, que hacen
alarde de su indudable agilidad motriz para llamar la atención de las féminas.
Al final decido emprende el descenso, no sin antes constatar que mi “ mal humor”, consecuencia de
mi excesiva sudoración, me convierte en un lobo estepario entre la multitud.
11 julio, 2014
OLORES.
Mis despertadores se
aglutinan. Por un lado es el pequeño halo de luz que se filtra por la cortina
de mi ventana, como el chico que se colea en la fila de la cafetería del colegio, y por el otro está
el ruido en la cocina. Sí, en mi casa mi
madre es la primera que se levanta, su obsesión aséptica la obliga a limpiar cada
recoveco de ese espacio culinario con vinagre. Cada que llega esa fragancia se dispara en mi memoria una
secuencia de imágenes de mi niñez, relacionando esa fragancia con una sensación
de amargura, porque me obligaron a ingerir esa bebida aceitosa, parar mitigar el incesante dolor de estómago.
Confieso que aunque surtía efecto, para mitigar el malestar, sembró en mí cierta repulsión.
En cada mañana mi misión consiste en preparar el jugo de
naranja. Así que el recinto queda impregnado de esa fragancia
cítrica que explota con cada
exprimida y que en ocasiones salpica a mi madre.
Sin embargo al avanzar el
día, el sopor se acrecienta y aquellos humores plácidos, a lociones dulces que
ella se aplica para salir a sus diligencias, a su llegada se transforman en un olor similar a las bolitas de neftalina que ubicamos en los armarios.
25 abril, 2014
El diablo no existe, pero la culpa es el peor enemigo del hombre.
Su nombre es Diego, pero en
Capurganá lo conocen como “El Gato Volador”. De complexión recia,
seco de carnes y enjuto de rostro, se
asemeja más a un pirata que un hidalgo que cabalga en su rocín, aunque sus ideas en ocasiones parezcan quijotescas.
Tiene la magia del encantador de
serpientes. Le gusta realizar varias
actividades a la vez y mientras
funge como mesero en un restaurante le explica a un turista extranjero
como las mujeres hablan el
portugués. Con un ademán exagerado y a
todo pulmón pronuncia: “ Eu quero una Coca- Cola estúpidamente gelada”. Al
final retumba una carcajada y concluye que le fascina ese idioma porque las
mujeres lo hablan cantando y bailando al mismo tiempo.
De madre francesa y padre
colombiano de origen español este trashumante es un ícono de la hibridación cultural. Aprendió a hablar inglés en el British Council de Bogotá por el simple capricho de
conquistar mujeres debido a que despreciaba esa lengua por la influencia de su
madre que le había enseñado que los americanos habían invadido a Francia en la
Segunda Guerra Mundial.
Después de vivir un tiempo en París, decidió regresar a
Bogotá en busca de una novia, pero no la
encontró, al tiempo se enteró que se había
radicado en Quito, Ecuador. Así
que tomó un vuelo y en el primer taxi que halló se dedicó a buscarla por toda
la ciudad hasta que dio con su paradero.
El idilio sólo les duró cuatro días, así
que a su regreso a la capital se
topó en un callejón con un aviso de Capurganá en una agencia de viajes. Decidió tomar rumbo hacia esa
región y fue tanto su amor por esta tierra paradisíaca que de los ocho días que
pensaba quedarse se transformaron en ocho años.
Entre su itinerario en la
región está limpiar las calles del
puerto, ofrecer la diversidad gastronómica a los turistas entre las que se
destaca, la arepa de huevo, la carimañola y la butifarra o como guía por las
diferentes rutas tanto selváticas, montañosas como marítimas del sector.
Se considera un blanco con
alma de negro. Mientras enseña su mirada
perdida hacia el firmamento evoca una anécdota: “ Mi
primera novia era negra de ojos
verdes, me acuerdo que mi padre,
que era un poco
racista, me dijo que si me casaba con ella me deseredaba así que tuve la
oportunidad de invitarla a una finca
en unas vacaciones y a los tres días,
cuando volví de darle
vuelta al ganado, encontré que mi
padre estaba muy tranquilo con mi novia y dijo que nos casáramos. Sin embargo
ese hecho nunca sucedió pero ver
ese cambio en él fue increíble. Y
esa es una de las razones por la que la
raza negra me atrae”.
Su trasegar por el planeta
lo ha complementado con lectura. Uno de
los libros que desde temprana edad le llamó la atención fue “El libro de
la Selva “ de Kipling. Posteriormente lo
impresionó “ El Principito” y en una temporada que se desempeñó como profesor
en la isla de San Andrés se enamoró de
Juan Salvador Gaviota. Después no volvió a coger un libro hasta que se encontró
con un texto revelador denominado “ Conversaciones con Dios” de Nale Donald Walsh.
Fue tanta su devoción por este material que lo considera La Biblia del siglo XXI.
Aunque no profesa ninguna
religión tiene claro su concepto de
espiritualidad, interrumpe unos minutos
para servir un tinto a un cliente
y a su regreso descarga un discurso
que podría aparecer en un manual para la vida: “Dios siempre será su
amigo y no tenemos que tener una imagen de él como un
viejo de barba y regañón buscando como juzgarlo a uno
para un
juicio final que no existe porque la vida no se
podrá terminar y por eso
Dios está en todas
partes y en toda parte
del mundo y el universo. Por qué , porque es la vida.
Lo único que le interesa a él es que todo el mundo haga, que sirva para
algo que sea bueno con su prójimo y no le preocupe ni el bien ni el mal esa es la perspectiva de ver los
momentos que tienen frente con la vida. Cuando algo no sale
bien simplemente es la oportunidad para crecer y para
ganar y la verdad uno nunca pierde ni
gana porque siempre el
perder es ganar, uno aprende
al perder, porque cuando a uno le
sale todo bien uno dice ah no soy
el rey, pero cuando le sale mal
¡Ay! Por qué a mí o esto o lo
otro… No ahondemos nunca en lo negativo
ni en la oscuridad. Siempre
busquemos lo positivo y la
luz. En lo más malo, en el
momento más oscuro siempre hay algo de
perfección y Dios te ama, tal y
como eres, así te hizo y la única idea
es que todos seamos cada vez mejores hasta llegar a ser magníficos y así
ser luz en el planeta y ser luz para todos y al mismo tiempo que todos aprendamos a ser maestros en
esta vida”.
Toma un respiro y
remata con estas palabras como balas de
una metralleta: “Que habrá un juicio
final, un padre amoroso que va a juzgar a un hijo, para qué y qué sentido tendría,
ese es un Dios inventado por el hombre para
manipular al hombre con una
palabra horrible que se llama
la culpa. El diablo no existe,
pero la culpa es el peor enemigo del
hombre”.
Me pide disculpas por
tenerse que retirar. No sin antes confesarme que en este lugar se ha re encontrado,
pero que por momentos también ha perdido su norte. Tras un “ Ciao bambino” en un italiano
fluído veo como se aleja esa figura escuálida en búsqueda de su futura
Dulcinea, mientras yo , como buen Sancho parafraseo en mi mente la frase: “perderse también es caminar”.
09 abril, 2014
LECTOR PROMISCUO.
Confieso que por estos días me he transformado en un lector promiscuo. Mis pupilas han cabalgado por algunas entrevistas periodísticas, capítulos de la Biblia y fragmentos ejemplares de Hamlet de William Shakespeare.
Mis impulsos por encontrar una voz que me ayude a construir el proyecto de mi próxima novela revela ese aspecto neurótico y obsesivo que se nos despierta en la mayoría de escritores.
Gracias a la generosidad de la gestora cultural de una pequeña biblioteca comunal, a unas cuantas cuadras de mi casa, es que he podido bucear en diversas propuestas narrativas. Sin embargo todavía no he encontrado la que me enamore.
Intenté con URSÚA de William Ospina, pero me aburrí en los dos primeros capítulos. Después probé con Ceiba de la Memoria de Roberto Burgos Cantor y me ocurrió lo mismo que con el primero. Y así me la he pasado con varios autores entre ellos MURAKAMI, PAHMUK, entre otros.
Hoy por casualidad me encontré con una novela de un autor, que al parecer no es muy conocido, eso me llamó la atención, su nombre es Humberto Ballesteros y su novela titulada : Razones para destruir una ciudad, ganó el Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá 2010.
Me interesó el lenguaje sencillo con que arranca, la propuesta de un personaje llamado Natalia que crea una ciudad que cataloga como Venecia para utilizarlo como un escape para el entorno en el que vive. Posee frases cortas pero contundentes que le imprimen fuerza al primer capítulo: " Comencemos.
A veces la forma como nació te parece evidente. Otras se te antojan difíciles de recordar. Es difícil, porque cuando Venecia comenzó todavía no sabías que existía una ciudad con ese nombre".
Prometo contarles más cuando la termine. Por ahora seguiré en mi promiscuidad literaria que me ha convertido en un polígamo.
06 abril, 2014
LA PACHA MAMA.
No hay mejor manera de encontrarse con uno mismo que contactándose con la naturaleza. Con esta afirmación inicio mi crónica de un domingo cualquiera. Eran eso las seis y cuarto de la mañana cuando desperté. Mi sobresalto fue al percatarme que los rayos del sol atravesaban la cortina de mi habitación. Pensé que se me había pasado la hora para la cita esperada: una caminata por la laguna de sonso. El encuentro fue en las instalaciones del instituto en el que dicto clase de comunicación.
Salí en mi motocicleta a la hora indicada para llegar justo a tiempo, sin embargo no me había informado que ese mismo día se había organizado un evento ciclístico de grandes dimensiones por la calle quinta, lo que me obligó a buscar una nueva ruta que me llevara a mi destino. Por obvias razones me retrasé, afortunadamente no fui el único ya que los organizadores del evento padecieron el mismo percance.
Entre los asistentes, en su mayoría estudiantes, sumaban alrededor de ciento veinte personas aproximadamente. La moto la dejé en un parqueadero y luego me ubiqué en el último de los tres buses que estaban disponibles para el viaje. Obeservé que ese en particular llevaba placas de Jamundí.
El trayecto se me hizo corto, tomando en cuenta que nadie se sentó en el puesto contiguo así que aproveché para ponerme los audífonos de mi ipad y escuchar las canciones de mi predilección.
El sol a las once de la mañana nos abrazó con todas sus fuerzas. Al bajarnos de los vehículos iniciamos la esperada caminata que duró alrededor de cuarenta minutos. Entre aves que planeaban por un cielo despejado , una lora que al parecer estaba enferma porque no podía volar y un halcón que se posó en la rama de un majestuoso árbol, generó que esta experiencia fuera inolvidable.
El paisaje era hermoso, y es ahí cuando uno entiende que la mejor manera de recargar energías es contemplando ese regalo tan maravilloso que es la fauna y la flora de nuestra región. Gracias a estas salidas es que entendemos lo importante que es cuidar el medio ambiente.
Defintivamente tenemos que salvar al planeta.
Defintivamente tenemos que salvar al planeta.
03 abril, 2014
LA CRISIS ES UNA OPORTUNIDAD.
La vida es un laboratorio
para experimentar. El método del ensayo y error es uno de los mecanismos vitales
para seguir en la búsqueda de nuestra felicidad. Entender que el equivocarse también
hace parte del conocimiento es una prueba que podemos disfrutar de lo que inicialmente consideramos
negativo.
Para los japoneses la crisis
es una oportunidad. Y si entendemos esta
filosofía de vida no nos deprimimos en el instante en que nuestra novia nos
termina. Esa es la oportunidad de liberarnos y de encontrar una mejor opción.
Si se nos trunca una posibilidad laboral, lo que el Eterno nos está diciendo es
que tenemos el chance de utilizar ese tiempo en una actividad que amamos que puede estar entre leer,
escribir, aprender un nuevo idioma o ejecutar un instrumento musical.
Si queremos ser felices
necesitamos separar un espacio de cada día para escuchar a nuestro corazón y no
a nuestra mente. A veces, y aclaro que en ocasiones caigo en ese juego, interpretamos
la existencia desde la intelectualidad y creemos que ese es el camino a la felicidad. De ahí que
nuestros pensamientos se conviertan en
caldo de cultivo del ego, el orgullo y la soberbia.
Cada golpe, cada piedra en
el camino debe ser un instrumento de aprendizaje y de evolución espiritual. Facundo Cabral plantea que es permitido que
uno se caiga, pero no quedarse en el
suelo. La vida es movimiento y por una mujer no se puede perder del resto.
Por eso estoy aprendiendo que en las mañanas, al despertarme, es un buen día para empezar.
03 marzo, 2014
DUELO EN LOS MICRÓFONOS.
Anoche me enteré de la muerte del hijo del periodista judicial Álvaro Miguel Mina. Alaín Mina, de 32 años de edad, era un abogado que también trabajaba como periodista. A este joven su vida le cambió tras oponer resistencia ante unos delincuentes que quisieron robarle su moto en el barrio San Luis.
Al presunto culpable lo capturaron el pasado fin de semana y cuenta con la edad de diecinueve años. Ésta es una señal de que hay que ser más drásticos con las penas a menores de edad que incurran en este tipo de delitos.
A Álvaro Miguel lo conocí cuando hice mi práctica en los micrófonos de Caracol. Para él no me queda más que agradecimiento. Y sé que nada le devolverá a su hijo. Sin embargo que este caso sirva para que los gobernantes de la ciudad tomen las medidas necesarias para atacar la inseguridad que aqueja a La Sultana del Valle.
07 febrero, 2014
UN CHAPLIN EN EL TRÓPICO.
El bastón le da un aspecto borgiano a nuestro Chaplin.
Eran eso de las diez de la mañana. El firmamento plomizo observaba, como un narrador omnipresente, a mi diminuta figura desplazarse por los senderos de la Plazoleta del CAM . Mi intención era cazar a un personaje para escribir una historia, cual ave de rapiña acecha su alimento. Mientras tanto contemplo los rostros adustos de los transeúntes, quienes al parecer se sumergen en sus cuentas por pagar. Identifico a una potencial fuente: un hombre de mediana estatura, sombrero hongo, zapatos gigantes y un diminuto mostacho que se mimetiza en la pintura de su cara. Me percato que dialoga con un grupo de policías de manera jovial. Espero el momento indicado para abordarlo. En ese instante aparece uno de mis estudiantes para decirme que él lo vio primero. No discuto. Dejo que él lo entreviste mientras yo funjo el rol de fotógrafo.
Eran eso de las diez de la mañana. El firmamento plomizo observaba, como un narrador omnipresente, a mi diminuta figura desplazarse por los senderos de la Plazoleta del CAM . Mi intención era cazar a un personaje para escribir una historia, cual ave de rapiña acecha su alimento. Mientras tanto contemplo los rostros adustos de los transeúntes, quienes al parecer se sumergen en sus cuentas por pagar. Identifico a una potencial fuente: un hombre de mediana estatura, sombrero hongo, zapatos gigantes y un diminuto mostacho que se mimetiza en la pintura de su cara. Me percato que dialoga con un grupo de policías de manera jovial. Espero el momento indicado para abordarlo. En ese instante aparece uno de mis estudiantes para decirme que él lo vio primero. No discuto. Dejo que él lo entreviste mientras yo funjo el rol de fotógrafo.
Su nombre de pila es Luis Gonzága y aunque su imagen distaba a la de un santo, sus guantes blancos y su traje oscuro lo hacían inmune al calor. Me llamó la atención que apenas mi estudiante apagó la grabadora, él se atrevió a darle consejos. Después le habló de la indolencia de los políticos y de su labor como imagen de varias campañas en la ciudad. Por esta época está ubicado al frente del Batallón Pichincha conscientizando a los conductores para que no mezclen el licor con el volante.
Nuestro Chaplin, a pesar de tenr prisa dialogó con nosotros con devoción. Nos prometió que su sentido de pertenencia por la ciudad se iba a ver reflejado en un proyecto a futuro. De repente un hombre en bicicleta lo saluda. Era un vendedor de aromáticas. Gonzága le pide una y le pregunta que si tiene de vuelta de un billete de veinte. El vendedor le dice que no. Se retira y le fía la bebida.
Nuestro Chaplin nos pide permiso para retirarse, porque iba a hacer una diligencia a la Alcaldía. Se despide y se retira de manera rauda no sin antes enseñarnos su dentadura desvencijada a través de una sonrisa.
Nuestro Chaplin, a pesar de tenr prisa dialogó con nosotros con devoción. Nos prometió que su sentido de pertenencia por la ciudad se iba a ver reflejado en un proyecto a futuro. De repente un hombre en bicicleta lo saluda. Era un vendedor de aromáticas. Gonzága le pide una y le pregunta que si tiene de vuelta de un billete de veinte. El vendedor le dice que no. Se retira y le fía la bebida.
Nuestro Chaplin nos pide permiso para retirarse, porque iba a hacer una diligencia a la Alcaldía. Se despide y se retira de manera rauda no sin antes enseñarnos su dentadura desvencijada a través de una sonrisa.
05 febrero, 2014
03 febrero, 2014
Novela Feroz.
La semana pasada me terminé de leer " La ley de la ferocidad" del escritor argentino Pablo Ramos. Confieso que demoré porque en ocasiones no aguantaba el ritmo trepidante de la obra. Por momentos el personaje de Gabriel Reyes se me tornaba pesado con tanta rabia y tanto odio que destilaba en sus monólogos.
Gabriel es un tipo con mucho dinero. Para los demás ese detalle es sinónimo de orgullo, sin embargo para él es su propio infierno. El detonante de esta historia es la muerte del padre del protagonista. " Hace cinco años , la mañana de julio en que mi padre amaneció muerto, Buenos Aires parecía haberse perdido bajo la neblina".
La historia es narrada desde el punto de vista de la distancia. Desde un hecho que ya pasó pero ha calado en la vida de un personaje que al final nos demuestra que este acontecimiento lo ha convertido en escritor. " A más de siete meses de haber empezado a escribir esta historia me levanto mucho antes del amanecer como expulsado de la cama por un resorte, por una necesidad que no había sentido nunca tan fuertemente arraigada en el cuerpo, en la punta de los dedos".
Toda la novela está narrada en una primera persona que nos sumerge en los pensamientos de un hombre acongojado para zambullirnos en un ambiente de sordidez, drogas, putas y alcohol:
" No recuerdo mucho la primera vez . Luces rojas y verdes , penumbra de lugar mafioso. Decenas de pibas de diferentes edades.Algunas verdaderamente horripilantes. Otras misteriosamente bellas, como aguamarinas sumergidas en el lodo de una cloaca. Me senté a una mesa. No había muchos clientes, a excepción de dos tipos que parecían bolivianos , doblados sobre la barra con las cabezas casi una sobre la otra. Una vieja se me acercó , se inclinó sobre mí y me preguntó si me iba a servir algo. Yo no estaba tan colocado por la droga, tenía en la cabeza a mi padre, pensaba que tenía que irme de ese lugar".
Recomiendo esta novela que hace parte de una trilogía y postearé algunos vídeos con el autor. Mientras tanto sigo encantado con un nuevo autor y una novela de la cual les estaré hablando.
La historia es narrada desde el punto de vista de la distancia. Desde un hecho que ya pasó pero ha calado en la vida de un personaje que al final nos demuestra que este acontecimiento lo ha convertido en escritor. " A más de siete meses de haber empezado a escribir esta historia me levanto mucho antes del amanecer como expulsado de la cama por un resorte, por una necesidad que no había sentido nunca tan fuertemente arraigada en el cuerpo, en la punta de los dedos".
Toda la novela está narrada en una primera persona que nos sumerge en los pensamientos de un hombre acongojado para zambullirnos en un ambiente de sordidez, drogas, putas y alcohol:
" No recuerdo mucho la primera vez . Luces rojas y verdes , penumbra de lugar mafioso. Decenas de pibas de diferentes edades.Algunas verdaderamente horripilantes. Otras misteriosamente bellas, como aguamarinas sumergidas en el lodo de una cloaca. Me senté a una mesa. No había muchos clientes, a excepción de dos tipos que parecían bolivianos , doblados sobre la barra con las cabezas casi una sobre la otra. Una vieja se me acercó , se inclinó sobre mí y me preguntó si me iba a servir algo. Yo no estaba tan colocado por la droga, tenía en la cabeza a mi padre, pensaba que tenía que irme de ese lugar".
Recomiendo esta novela que hace parte de una trilogía y postearé algunos vídeos con el autor. Mientras tanto sigo encantado con un nuevo autor y una novela de la cual les estaré hablando.
25 enero, 2014
Me devolvió la sensibilidad.
Confieso que después de leer tan malos comentarios de la ópera prima de Eugenio Derbez, 'No se aceptan devoluciones', película que es considerada como un éxito de taquilla en la cartelera actual, corrí a verla. A pesar de conocer con antelación el desenlace, es decir que no me iba a jugar sucio la triquiñuela narrativa, me gustó. Es más, sin ningún tipo de pudor puedo revelar que me sacó lágrimas.
La historia inicia con la enseñanza de un padre a su pequeño hijo que obliga a lanzarse desde las famosas peñas de clavadistas en Acapulco, lo encierra en un cuarto oscuro en medio de un cementerio hasta la medianoche y le pone una araña a caminar sobre su cuello, todo con el pretexto de enfrentarlo a sus peores miedos. De repente nos encontramos con la imagen del protagonista veinticinco años después y descubrimos que su peor temor es el compromiso. De ahí que veamos en cuestión de minutos el prontuario de féminas que desfilan por sus labios.
Todo cambia cuando una de las tantas mujeres le entrega una bebé con el argumento que es hija de los dos. Ella le pide dinero para pagar el taxi y decide dejarle la responsabilidad a él. De ahí el personaje decide buscar el paradero de la madre de la nena en Los Estados Unidos con el único objetivo de safarse de esa obligación. Sin embargo ese acontecimiento le da un giro a la historia para convertir al protagonista en un padre ejemplar.
Hasta ahí se podría decir que es una historia trillada. Recuerdo la película' Tres hombres y un bebé con Tom Selleck, Steve Guttenberg y Ted Danson. De igual manera existe otra referencia más cercana como "Papá genial" en la que Adam Sandler es un abogado treintañero que no quiere responsabilidades y al ver que sus amigos se casan decide adoptar a un niño de cinco años. Pero a lo mejor por tratarse de una versión latinoamericana a ésta la siento más cercana.
Al final de la película el narrador nos cuenta que aprendió la lección. Que entendió que su padre hizo todo para prepararlo en la vida para que fuera más fuerte y tuviera las herramientas para defenderse. Y fue allí cuando me sentí más identificado. Y padre si algún día nos volvemos a ver espero te sientas orgulloso de mí.
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