30 marzo, 2007

INTIMIDADES

Ayer, uno de mis compañeros del grupo de teatro tuvo la oportunidad de ingresar a mi cuarto. La sorpresa fue encontrarse con un anaquel de novelas de diversos géneros e igualmente con un singular número de películas, que incitaban a contemplarlas, pero cuando escuchó los acordes de U2 y posteriormente los de Fito Páez, no pudo incorporarse del asiento en donde se acomodaba cómodamente.


Al instante en que le enseñé mis fascículos de cómics, comprendió inmediatamente el porqué de mi inclinación tanto literaria como teatral. Su impacto fue tal que insistió que le ofreciera una nueva invitación debido a que se llevaba premura de tiempo. Yo afirmé con mi cabeza. Ahora mi mundo, es una ventana a la ciudad.

23 marzo, 2007

Día del Agua

No sé que tenga que ver con que ayer fuera el día del agua, para que torrenciales aguaceros inundaran una ciudad caracterizada por su ambiente tropical. Lo único que sí sentí fue un clima gélido que incitaba a quedarse en casa, bajo unas gruesas cobijas.

Pero nada mejor que la compañía de buenos amigos para amilanar el fuerte cambio climático, realizando tertulias en donde convergen temas desde la pedagogía literaria en los colegios hasta los enigmas del universo.

Sin embargo no hay nada más acogedor que adentrarme en una biblioteca a descubrir nuevos autores colombianos como Juan Gabriel Vásquez y Tomás Gonzáles, los cuales he conocido por medio de reseñas de otros autores, pero que nunca había tenido la oportunidad de leer sus obras.

En fin un sinnúmero de actividades que nos plantea la lluvia para lograr una búsqueda que nos lleve al placer de encontrarnos con nuestro entorno y lo más importante con nosotros mismos.

20 marzo, 2007

De regreso a la escritura

Hace ya como unos quince días que por diversas ocupaciones me había privado del placer de realizar mis ejercicios literarios a través del blog, es más, hasta la novela que estaba leyendo y por ende la que estoy escribiendo la tuve que congelar.

Sólo hasta ahora tengo el tiempo de renovar una de las actividades que más me aferran a la vida, escribir. Sin embargo siento que también es un buen ejercicio el dejar en remojo los textos para después de un breve reposo, retomarlos y así iniciar el proceso de reescritura que es tan importante para un escritor.

La verdad el día de hoy lo tomo como un proceso de cuestionamiento, en el que retomo el impulso para seguir creando y a la vez perfeccionando todo un laboratorio de escritura que he ido tejiendo desde hace años.

Y así seguir contando a través de mis vivencias, todos los miedos, deseos o frustraciones, que se resumen en mi recorrido por este sendero denominado vida.

04 marzo, 2007

Mis primeros ochenta años.

Los medios de comunicación han impregnado las primeras páginas de un refrescante domingo con la imagen del escritor vivo más importante de Colombia. Gabriel García Márquez.

Tras la próxima celebración de sus ochenta años, el rostro de un hombre que alcanzó las grandes ligas de la literatura con su obra cumbre “Cien años de Soledad”, demuestra que la vida le está dando su recompensa tras haber sufrido una enfermedad que por poco culmina con su permanencia terrenal.

Recuerdo haber leído varias de sus obras con una voracidad, motivada por una de los mejores instigadores. La curiosidad. Siempre quise saber de primera mano, que es lo que hacía a “Gabo” un fenómeno literario de tal magnitud.

Así que comencé con una novela que a opinión personal, me parece la mejor, se trata de “El amor en los tiempos del cólera”, la historia basada en la relación que tuvieron sus padres y en la que el “hijo de Aracataca” , empleó todas sus aptitudes periodísticas para desentrañar todo el pasado que acontecieron sus progenitores.

Después vinieron, Cien años…, Del amor y otros demonios, los doce cuentos peregrinos, Noticia de un Secuestro, Vivir para contarla, y por último Memoria de mis putas tristes.

Todos estos textos, generaron en mí una fuerte inclinación literaria y marcaron un estilo del que poco a poco me fui despojando. Ahora sin demeritar el gran aporte de este “caribe”, las nuevas plumas nacionales me han cautivado con unas propuestas narrativa s que se acercan más a mi generación.

Autores como: Mario Mendoza, Antonio García, Jorge Franco, Santiago Gamboa, entre otros son los que se encuentran en el vademécum de mis influencias. Sin embargo gracias a las recomendaciones de Marcelo Figueras en su blog, tomaré más en cuenta a escritores como Juan Gabriel Vásquez , que por cierto ha logrado ganar vuelo gracias a su última novela, publicada por Alfaguara, “Historia secreta de Costaguana”.

Por ahora las facciones de un hombre de piel martillada por el tiempo que acompañan unos grandes espejuelos, disfruta de su residencia en México, de la compañía de sus allegados y ante todo de poder estar vivo.